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En busca de la mujer artista: Marina Marina, pinturas que acarician a la vista. Por Minette Argüello

Actualizado: 24 mar 2021


El género de pintura de desnudo es uno de los más vastos en cuanto a representación artística a lo largo de los siglos. Desafortunadamente el hecho de que una mujer artista abordará el tema era algo bastante escandaloso, por lo que era más tolerable ver a la mujer como modelo que como artista. Usualmente las mujeres pintoras o escultoras eran quienes habían aprendido el oficio de su padre, la sociedad de su tiempo condicionaría los temas que si podía representar en su obra (generalmente temas sacros) a merced de que la artista quedara en el olvido como muchas otras mujeres artistas que quedaron en el anonimato, pues la obra carecía de valor si era firmada por una mujer.

El género del desnudo ha tenido distintas intenciones de representación a lo largo de la historia, desde obras alusivas a la fertilidad, estudios anatómicos, representaciones que demuestran un estatus social (abundancia y poder), alegorías que representan ideas a partir de la figura humana, establecer roles de género, etcétera. Este género es inagotable y hoy en día sigue teniendo vital importancia para adentrar a los artistas en el estudio del dibujo a través de la representación del cuerpo humano.

La pintora rusa Marina Marina Igorevna es un extraordinario ejemplo sobre la vitalidad de este género en la actualidad, resaltando los aprendizajes del estudio de la obra de grandes maestros siglos atrás, enriquecido con su visión personal la imagen de la mujer vista desde su soledad e intimidad.

Marina es una artista rusa nacida en 1970 en la ciudad de Tambov. Desde temprana edad mostró habilidades artísticas en el campo de la música y aunque su camino parecía ser el de una gran pianista, su vida dio un giro en el ámbito profesional en su etapa pre- universitaria, pues a sus 17 años acepta un trabajo como asistente de diseñador gráfico en el área de publicidad de una fábrica, con la intención de ganar un ingreso que contribuyera a sus gastos para la universidad. Este empleo le sería un importante estímulo para darse cuenta de que tenia talento y creatividad para desarrollarse en el mundo de las artes plásticas, así que toma la decisión de ingresar a la Facultad de Bellas Artes, estancia a la que entró exitosamente para gestar su formación como pintora.

Su técnica de carácter realista es muy limpia y con especial atención en los detalles, sobre todo en los motivos decorativos de las telas que decoran los muebles y las transparencias que cubren sutilmente a sus modelos. su obra abarca desde el paisaje hasta establecerse formalmente en el género del desnudo femenino como su distintivo en el mundo del arte, su estilo evoca a a las pinturas del periodo neoclásico, en donde el dominio del dibujo predomina sobre el colorido de la obra, sus desnudos pueden recordar a la obra de Ingres aunada a la sensualidad de los desnudos de Boucher. Marina baña a sus escenas de una cortina de luz que magnifica el cuerpo de la protagonista.

Su obra no podía pasar desapercibida por las galerías de arte, haciéndole participe en numerosas exposiciones, dentro y fuera de su propia ciudad. Su trabajo le haría acreedora a ganar el Grand Price del salón regional de bellas artes de Kostroma en 1997 y a la llegada del nuevo milenio vendrían otros importantes premios y honores como representar a su región como mejor talento joven en el palacio central de arte de Moscú en los años 2002 y 2007.

Su participación en la exposición “Artistas de Rusia para ver” en el año 2009, catapultaría a su obra para ser comercializada internacionalmente tras haber sido nombrada como artista a vigilar, con lo que en 2010 la casa de subastas Christie’s de Londres se interesa en vender su trabajo. Para el año 2014 su obra se obtuvo gran demanda en galerías en Estados Unidos, acrecentando la difusión y el gusto por su obra.

Muchas de las más famosas obras de desnudo en la historia del arte fueron realizas por hombres. Marina se convirtió en una artista realista contemporánea que nos ofrece la visión de una mujer que retrata a otra mujer, desde su perspectiva como mujer artista a través de escenas que retratan esos momentos de intimidad en la soledad de una mujer, momentos que se han visto contaminados a través de las imágenes mostradas por la publicidad y la mercadotecnia que cosifican a la mujer, en cambio las pinturas de Marina dignifican a la imagen femenina haciendo una suerte de paréntesis en el tiempo rescatando el encanto de la pintura académica de importantes artistas que enriquecen las colecciones reconocidos museos.

Sus desnudos invitan al espectador al sutil placer de la privacidad y la intimidad que una mujer puede gozar en su soledad sin temor a los prejuicios, mujeres con miradas ajenas al espectador, pues están en comunión con el momento hetero de la escena. Marina es un impresionante ejemplo del papel de la mujer creadora, el tema del desnudo goza de pinceladas de mujer.

Puedes visitar mas de su obra en: @marinamarinaart Galería de arte

Las imágenes que ilustran este texto corresponden a Marina Marina Igorevna a quien pertenecen todos los derechos.



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