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Friné, la historia de una musa detrás del arte griego. Por: Minette Argüello.


Jean-Léon Gérôme. Praxíteles desnuda a Friné ante el Areópago. 1861.


El cuerpo humano como objeto de estudio ha sido de suma importancia para los artistas creadores en artes plásticas desde tiempos muy remotos. Si se deseaba elaborar una obra de carácter realista que cumpliera con los cánones estéticos idealizados, era común recurrir a los establecidos por la cultura griega que serían referentes para otros artistas a lo largo de los siglos, aunado a la presencia de un modelo como apoyo para humanizar más a la obra. Tal es el caso de la modelo Friné, que, pese a lo poco que se conoce de su vida, se convirtió en una modelo legendaria de la cultura griega.

Hablar de Friné implica adentrarnos un poco en el rol de las mujeres en la Grecia del siglo IV a.C. El orador y político ateniense Demóstenes claramente nos lo manifiesta de la siguiente manera “Las hetairas sir­ven para proporcionarnos placer, las concubinas para nuestras necesidades cotidianas y las esposas para darnos hijos legítimos y cuidar la casa”.

Friné cumplía con el rol de una hetaira y ello implicaba ser una cortesana de la antigua Grecia, pero con los privilegios que una mujer común no podía gozar, pues las hetairas disponían de una prestigiosa educación para ser acompañantes de los hombres de las elevadas esferas sociales como políticos, artistas y filósofos quienes disfrutaban de su belleza, plática y placeres carnales. Este estilo de vida les otorgaba cierta libertad al no estar atadas a un solo hombre de manera formal ya que podían tener múltiples amantes, así como una independencia económica que les permitía administrar sus propias riquezas. Eran mujeres muy influyentes que estaban presentes en banquetes y tertulias exclusivas para hombres, donde ellas dominaban el arte de la conversación y el entretenimiento.

Gran parte de lo que se conoce de esta musa fue gracias a la reseña del gramático Ateneo de Náucratis. El verdadero nombre de Friné era Mnésareté, pero debido un tono verdoso que proyectaba su piel se le apodo Friné que significa Sapo. Era proveniente de la región de Tespias y como las demás hetairas venía de un origen muy humilde. Fue la invasión de Tebas a Tespias lo que la obligo a trasladarse a Atenas donde su belleza y ambiciones le ayudarían a destacar al grado de posar para el conocido escultor Praxíteles, quien la convertiría en su amante y modelo de sus esculturas femeninas, dentro de las que destaca la de Afrodita de Cnido. Además de ser aclamada en las festividades a las deidades griegas por su participación en la festividad a Neptuno en donde Friné desciende del templo desnudándose lentamente a la vista del pueblo, hasta sumergirse en el mar donde reina Neptuno y resurgir del agua como la diosa Afrodita.

El acontecimiento más relevante de su vida fue el ser sometida a un juicio en el que se le condenaría a muerte acusada por impía (persona que no demuestra ninguna devoción religiosa o ningún respeto por las cuestiones religiosas). A petición del escultor Praxíteles, Friné sería defendida por el orador Hipérides, de aquí se extienden dos versiones del desenlace del juicio. En el primero Friné estrecha la mano de cada miembro del tribunal rogando por su vida, lo que bastó para conmoverlos y darle la absolución. En el segundo y más emotivo, los argumentos de Hipérides no son convincentes para defender a Friné, por lo que Praxíteles le arrebata la ropa exponiéndola desnuda ante el tribunal, siendo su irresistible y grandiosa belleza lo que le salvó la vida, pues a la belleza no se le consideraba algo malévolo.

Friné se considera como una fuerte influencia en la historia de las mujeres modelos, ya que independientemente de su belleza, su papel como Hetaira la resalta como personaje interesante dentro del feminismo, al ser una gran influencia entre la sociedad patriarcal de Grecia. Su historia sigue siendo fuente de inspiración para los artistas que la han recreado en varias obras a lo largo de los siglos y es gracias a los fragmentos de varios textos como los de Ateneo de Náucratis, que su memoria no quedó en el olvido y podemos saber el nombre de una de las musas que inspiraron a la escultura griega.

A continuación, una serie de obras de arte inspiradas por la imagen e historia de esta modelo.


Afrodita de Cnido, Praxíteles, mármol, 360 a.C.


Venus de Arlés (copia de Afrodita de Tespias de Praxíteles), mármol hacia el 360 a.C.


Afrodita Braschi, pieza referida a Praxíteles.


Fotografía encargada por Jean-Léon Gérôme a Gaspard-Félix Tournachon como referencia para la realización de su obra Praxíteles desnuda a Friné ante el Areópago (imagen de portada).


Friné les enseña sus pechos a los jueces, Joseph Frappa, óleo sobre lienzo, 1904.


Friné se dispone a bañarse en la playa de Eleusis, Henryk Siemiradzki, óleo sobre lienzo 1889.


Friné de Artur Grottger, 1867.



Frine, Francesco Barzaghi, mármol, 1868.


Friné en las fiestas Eleusinias, Louis Chalon, 1901.

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